Hablemos de series…
¿Cómo fue tu encuentro con Tony Soprano? Nos conocimos en el plus (risas). Recuerdo que era una serie de televisión de la que había oído hablar, algo bastante extraño entonces porque las series eran consideradas como de segunda categoría. De pronto avanzaron los capítulos y pensamos, madre mía, ¡esto no parece la tele! Había que verla de manera atenta y continuada, como las buenas películas antiguamente. Y así nos conocimos. Fue un flechazo inmediato en el que emergieron todos los grandes gansters de la historia del cine y que se hicieron cuerpo en la oronda figura de Tony Soprano para de pronto convencernos, a una cantidad enorme de cinéfilos viejunos, de que el mejor cine podía hacerse por entregas.
¿Sueñan los cineastas españoles con series extranjeras? Permanentemente. Y los guionistas de televisión. En los momentos de descanso del Máster de Guión no podemos dejar de hablar de los relatos de referencia, de intercambiarnos recomendaciones, y casi siempre tienen que ver con series estadounidenses, inglesas, y en algunos casos un poco más exóticos nórdicas. Nunca o prácticamente nunca españolas. Ellos sueñan con los patrones más abiertos, más amplios, más heterogéneos de las series extranjeras que con las posibilidades más encorsetadas que existen en la producción española.
Tres películas y tres series que te llevarías contigo. Hay que pensarlo. Hay algunas que salen de manera muy inmediata. En las series me llevaría Los Soprano, The Wire, y Mad Men. En películas pues seguramente El Hombre que Mató a Liberty Valance, me llevaría… (piensa) resulta mucho más complicado en el caso del cine. Con la Muerte en los Talones y Sin Perdón, pero la segunda y la tercera las podría cambiar perfectamente dentro de diez minutos. La que no sustituiría nunca jamás es la primera, que para mí es el cine de los cines.
¿Qué es lo mejorcito que has visto actualmente en salas? Nebraska. Y es un problema que salga la respuesta de manera tan sencilla. No hay mucho mejorcito a mi juicio de lo que he visto en salas en el último año. Ha habido cosas que están bien, películas de las que salías con la sensación de haber visto algo de interés. Pero de salir tocado seriamente, Nebraska.
¿Y por la televisión? Pasada la efervescencia de las series rotundas y maestras, no han alcanzado ese nivel tan alto y digamos que estamos en un territorio que vamos a llamar académicamente de notable en el que resulta difícil bajar de ahí, pero también resulta difícil tocar el cielo. Por ejemplo, Juego de Tronos, hacia la que sé que mantienes una perspectiva bastante crítica, tú mismo reconoces que sin embargo hay cosas en la serie que te funcionan muy bien. True Detective ha sido la última serie que me ha golpeado bastante, pero sé que es imperfecta, sé que deja rendijas, acude puntualmente a soluciones ventajistas, se escapa por la tangente en determinados momentos, adopta atajos, rompe el pacto con la serie en momentos puntuales… aunque nunca se divorcia de ti completamente y te deja buen cuerpo. Ahora, es muy reconfortante saber que te introduces en Breaking Bad, en Veep, en Juego de Tronos, en True Detective… y que sabes que al menos te van a tratar como un ser más o menos inteligente en términos generales, por mucho que en ocasiones decisiones puntuales te puedan defraudar. Ojalá el cine se moviera en ese territorio, porque la experiencia es la de sentirte agredido intelectualmente.
[Tweet «.@michihuerta «#TrueDetective ha sido la última serie que me ha golpeado»»] Tu libro, ¿tendrá segunda temporada? Tengo un par de amigos que ya la reclaman, aunque la reclaman porque no tienen demasiado protagonismo en esta primera. Queda la posibilidad de saldar cuentas con el pasado de nuevo con una segunda temporada, o con el presente, o con lo que nos depara el futuro. Jugar con una estructura un poco más distinta, un poco más abierta… no sé. Yo también creo que está incompleto. Una de las críticas que más he recibido, y que no es del todo positiva, es que le falta recorrido, que podría tener un poco más extensión. Por otro lado, el digital también permite estas opciones. Puedo regresar al libro, puedo hacer una segunda edición revisada o ampliada y se la puedo hacer llegar a la gente que lo ha adquirido, o puedo colgarlo o modificarlo de nuevo. En el papel eso resulta mucho más difícil. Es probable que pueda existir alguna continuación en el futuro, pero lo que más me importa ahora es que se pueda leer, que pueda llegar a la gente y, con mucho temor y respeto, lo que más me apetece en el futuro es lanzarme al mundo de la ficción, ya sin la red de la relación con la realidad.♦

















